La belleza de parir?!
Está es si duda mi colaboración mas intima y personal en la web de Mujeres con Arte.
"Hace unos días veía en una red social una publicación de una madre que había parido en casa y que se había fotografiado con el bebe, la placenta, el cordón, la sangre…, y comentaba su experiencia al parir y su necesidad de tener a su hijo en su casa y de inmortalizarlo con sus fotos.
Soy madre, y como madre estoy totalmente de acuerdo con que cada mujer tiene que decidir dónde o como quiere vivir uno de los momentos más importantes de su vida, pero creo que para ello, tiene que haber una información REAL de todos los aspectos y situaciones que se pueden presentar.
Mucha gente ha compartido o comentado las fotos, y la mayoría de los comentarios eran felicitando a la madre por la belleza de las fotos, por su valentía o por su decisión. Yo por mi experiencia personal, no puedo estar para nada de acuerdo.
Me pongo a leer revistas o artículos o incluso las charlas que te dan para preparar el parto y sinceramente, no son fieles a la realidad. Te pintan el embarazo o el parto como algo maravilloso, bello, precioso y casi indoloro!!
Recuerdo a la matrona que nos dio las charlas en mi segundo embarazo. Pablo mi primer hijo nació por cesárea programada así que llegue a esas charlar sin saber lo que eran las contracciones o el parto. Y escuchaba a la matrona y pensaba… así de fácil?? Nos enseñó a respirar, no como se ve en las películas, sino de una manera tranquila y relajada, sentadas en una pelota, con los ojos cerrados, sintiendo la maravilla del momento, del gran momento que se acerca, el ayudar a nacer a nuestro hijo… y el dolor pasa enseguida… Perdona??? Eso puede pasar a algunas mujeres, que tienen mucha facilidad para dilatar, que me consta que las hay, pero hay otras, entre las que me incluyo, que no es para nada así, y eso también tendrían que contarlo. Porque si no, vamos al paritorio sin saber a qué vamos, y no creo que eso nos beneficien para nada.
Al contrario, si nos contasen lo duro y doloroso que puede ser, o las complicaciones que pueden llegar, iríamos mucho más preparadas, y si después no es tan duro, pues eso que nos llevamos pero si lo es… al menos ya sabíamos lo que nos podíamos encontrar.
El embarazo de Pablo fue bastante chungo, vómitos, fatiga, lumbago, ardores… y al final, como la bolsa empezó a perder liquido, me tuvieron que programar la cesárea. No pasé los dolores de parto, pero la recuperación de la cesárea tiene lo suyo…
Cuando me preguntaban si tendría más hijos decía: ¡¡ni locaaaa!!, con lo mal que me ha ido… y siempre la gente me comentaba lo mismo… todos los embarazos y todos los partos no son iguales.
Y tienen razón,… pueden ser aun peor. El embarazo de Jimena fue mucho peor que el de Pablo en todos los sentidos. Pero estaba contenta porque tanto la matrona como la tocóloga me decía que no había ningún problema para que fuese parto natural, y hasta el último momento tenía la esperanza de poder parir.
Después de horas de dolores por fin me pusieron la epidural, pero solo me pilló una parte del cuerpo, así que en la otra parte seguía sintiendo los dolores.
Horas después dilate completa, me partieron la bolsa y la niña no salía. Recuerdo que en un momento, tenía 3 tocólogas mirando los monitores, y comentando entre ellas. La habitación estaba llena de gente, pero nadie me decía nada ni hacia nada. Tengo que agradecer a Dios, a la providencia, al destino o lo que sea, que un matrón que había por allí, un hombre de unos 50 años que para mí fue como un ángel, entró a ver qué pasaba y pregunto a mi tocóloga si me podía reconocer.
Mientras lo hacía preguntó qué estaba esperando y yo le pregunte: ¿¿que pasa, que después de tanto sufrir me vais a hacer la cesárea??? El se acercó a mi, me cogió de la mano y me dijo… vamos a hacer lo mejor para ti y para el bebe, ¿vale? , en ese momento me di cuenta que la cosa era grave y solo sentía miedo de lo que pudiera pasar.
Me llevaron urgentemente al quirófano y el anestesista me dijo con estas palabras textuales: lo vas a sentir porque no da tiempo a poner más anestesia. Y dije: Buenooo!!! Lo que sea pero que mi niña salga bien.
Os aseguro que en ese momento viví la peor experiencia de mi vida, sin ninguna duda. Sentí como me cortaban por fuera y como empezaban a abrir por dentro… hubo un momento que empezaron a forcejear y el dolor fue insoportable, era algo inhumano. Me estaban haciendo una cesárea en mis 5 sentidos.
Os aseguro que aun hoy, dos años y medio después, me descompongo al recordarlo. Empecé a gritar, a llorar, a dar patadas…
Seré una mala madre pero os aseguro que el dolor era tan tan fuerte que en ese momento pedía que parasen, no pensaba en mi bebe… solo quería que dejasen de hacerme eso…
Empecé a vomitar, y como estaba tumbada intentaron entubarme para que no me ahogase con mis propios vómitos… No sé cuanto tiempo paso… supongo que no mucho pero para mí fue eterno.
En un momento recuerdo que me dijeron RESPIRAAA RESPIRAAAAA!!! Y ya no recuerdo nada más.
Cuando desperté y me di cuenta donde estaba, no paraba de llorar y preguntar por mi hija, vino enseguida el anestesista y me dijo que mi bebe estaba muy bien, que estaba con su padre, que me quedase tranquila que la habían salvado.
Aun recuerdo la sensación de dolor de la garganta por las gomas que me metieron… pero la inmensa tranquilidad de que mi Jimena estaba bien.
Esta es mi experiencia, como veis nada que ver con la señora que se hace las fotos en su casa. Y mi pregunta es…si yo hubiese decidido parir en casa, y como paso en el hospital, mi hija se hubiese quedado sin oxigeno… ¿¡¿¡se habría salvado?!?!? La respuesta es: NO.
No había tiempo ni para poner anestesia… menos aun para un traslado al hospital… Mi hija habría muerto, lo tengo clarísimo.
Con esto no quiero ni asustar a nadie, ni decir a nadie lo que tiene que hacer. Solo quiero contar mi experiencia, algo que no se suele contar…,que no está bien que se exprese.
Quiero contar que un parto no es solo algo maravilloso, también puede ser algo muy doloroso y muy complicado, y que la gente tiene que estar informada. Y con toda esa información, tomar la decisión mejor para ellas y sus bebes.
Por eso a mí por mi experiencia, no se me ocurriría fotografiarme en ese duro momento, porque para mí ese no fue un momento de paz ni de armonía. Ese momento maravilloso fue cuando todo lo duro paso y vi la cara de mis hijos."
Como habéis podido ver es una historia dura pero con un maravilloso final, espero que pueda serviros de ayuda a las futuras mamas!! :)



Comentarios
Publicar un comentario